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Un Buscador Buscado

Feb 21, 2015
2 min read

A veces nos emocionamos tanto con conquistar las bendiciones que se nos olvida que es más importante conquistar en intimidad el corazón del Padre… quien [ya] nos bendijo.

Si estamos con Él lo tenemos todo. No debemos buscar tanto las bendiciones. Debemos buscar más a Dios y Él añadirá las bendiciones.


Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten. Mt. 6:33 NTV

Las añadirá, no porque lo buscamos interesadamente, sino como respuesta a nuestra íntima relación con Él. Si Dios se siente complacido inevitablemente te va a bendecir.

Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Sal.37:4 NTV

En ocasiones nos impresionamos tanto por ser herederos que se nos olvida ser hijos. Pregúntale al hijo pródigo. Prefirió la herencia. Se acabó la herencia. Entonces entendió que la mayor bendición no es tener la herencia, sino tener al Padre. Entonces volvió al Padre sin nada, y con tan solo llegar a Su presencia lo tuvo todo; mucho más de lo que imaginó. La realidad es que no somos hijos por el hecho de ser herederos. Todo lo contrario, somos herederos porque primero somos hijos.


…por ser hijo, Dios te ha hecho su heredero. Gal. 4:7 PDT

Claro, el que pide recibe, el que busca encuentra y al que llama se le abrirá (Lc.11:10). Solo evalúa tu enfoque. No busques solo las bendiciones, éstas se acaban. Busca al Eterno Dios, el Padre, quien bendice. Entonces, tendrás una fuente inagotable que sacia continuamente todo tu ser. Así pues, no nos enfoquemos tanto en ser bendecidos, enfoquémonos más en ser esos hijos amados en quien el Padre se complace.


Después de ser bautizado, Jesús salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre El. Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido. Mt. 3:16-17 LBLA

Los buscadores encuentran. Qué tal si más allá de buscar y encontrar bendiciones buscamos primero a Dios. Adora al Padre verdaderamente (en espíritu y en verdad) de tal forma que el Padre te busque a tí y te encuentre a tí. Al encontrarnos con el Padre, lo tenemos todo. Así que seamos buscadores de Dios buscados por el Padre.

 
 
 

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